O es que mis ojos
blandamente partidos por la noche
no llegan hasta aquello
que merece ser visto?
Sin reloj porque molesta en la muñeca, porque me distrae, porque cuenta los minutos que faltan para vivir y para morir, porque hacen tic, tac, tic, tac, y en una de esas se te mete en la cabeza.
O es que mis ojos
blandamente partidos por la noche
no llegan hasta aquello
que merece ser visto?
El Teatro Negro de Praga, fundado en 1986, utiliza una técnica basada en los principios del antiguo “gabinete negro”. Sobre un escenario en el que predomina la oscuridad –en telones, objetos y personas-, todo lo que no sea negro es lo único perceptible para los espectadores.
Con este sencillo artilugio, al que se añaden la danza, la música y las marionetas, se logra introducir al público en un mundo de ilusión y fantasía.
Los actores, que en su mayoría son bailarines, trabajan al ritmo de temas musicales compuestos especialmente para cada espectáculo.
La forma primitiva de este principio se conocía ya en la China antigua y más tarde era aplicada durante los espectáculos de los magos. También fue aprovechado, aunque parcialmente, en la cinematografía (Mélies) y en el arte teatral (Stanislavski). La técnica del Teatro Negro de Praga no significa solamente que los actores vestidos de negro al igual que los accesorios no sean vistos por el espectador, ya que todo lo que aparece en escena adquiere movimiento y vida particular.





Amigos, vaga sí muy vaga, pero les dejo estas letras de don Atahualpa Yupanqui, cantor y guitarrero argentino, y poeta y músico y contemplador (y habitante) de la tierra.
A la vuelta nos vemos con cositas nuevas. Muchas ganas de verdes marrones y azules!! Como Pinzón: Tierra!! Tierra!!
«El hombre es tierra que anda» solía decir Yupanqui, y gracias a su exquisita condición artística, logró recorrer extensos caminos argentinos y depositar en ellos la tradición del folklore nacional. En sus largos viajes a caballo, muchas letras quedaron fundidas en la tierra, aunque la mayoría llegó a destino y recibió el ferviente reconocimiento del público. Con sus manos deformadas por la artrosis, subía al escenario y dejaba escapar de su guitarra, acordes que poblaban de magia el ambiente.
“Piedra y camino”
Letra y música: Atahualpa Yupanqui
Del cerro vengo bajando,
camino y piedra.
Traigo enredada en el alma, viday,
*una tristeza.
Me acusas de no quererte;
no digas eso.
Tal vez no comprendas nunca,
viday,por qué me alejo.
Es mi destino:
piedra y camino.
De un sueño lejano y bello,
viday;soy peregrino.
Por más que la dicha busco,
vivo penando
y cuando debo quedarme,
viday;
me voy andando.
A veces soy como el río:
llego cantando
y sin que nadie lo sepa, viday;
me voy llorando.
* Viday: "mi vida" (en quechua la "y" significa mi, mío)

Aquí desparramo,
un dulce líquido de tristeza gladiadora.
Estas piedritas que semillo en tu piel
(esa catarata cálida, presentida)
Tengo todos esos colores rotundos,
cercándome en la estancia del sol.
He puesto un martillo sobre mi mano
Para decretar la libertad de mi abundancia.
Pero insiste en golpear cada palabra
Grabar una leyenda en mi pelo
Que ahuyente todo pájaro:
"Este no es tu nido".
Para Juanita que me pidió
El perro es una figurita china
que se recorta sobre el deslumbrante
mitológico brillo del sol sobre las aguas
negro
bonito
amable
En la tarde
cuando duermen los lobos
a la sombra del volcán
recorto este poema con tijera escolar
callo este poema que no es
sino cartas de piel
sangre que sangra el habla
No estoy acá
no tengo cuerpo
no sé vivir.
Hoy estoy arena
gracias a dios por la arena
este refugio
en el grito cerrado de mi absoluta desnudez.
Un gallo negro guarda mi ventana
allí sólo fosforece la luz de las estrellas.
De cada una
baja un hilo a temblar
en los senos del desierto.
Acá soy un ser distinto
anclado en el aire.
Yo no quiero la madera húmeda.
Sí el ardor de una catarata blanca
entre la garganta y el sol.