Son bienvenidos: susurros, canciones de cuna, voces que imiten el sonido de las copas de los árboles, de los pájaros, del viento...
Sin reloj porque molesta en la muñeca, porque me distrae, porque cuenta los minutos que faltan para vivir y para morir, porque hacen tic, tac, tic, tac, y en una de esas se te mete en la cabeza.
Son bienvenidos: susurros, canciones de cuna, voces que imiten el sonido de las copas de los árboles, de los pájaros, del viento...